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La radiculopatía es una afección caracterizada por la compresión o irritación de las raíces nerviosas a su salida de la médula espinal, lo que provoca dolor, debilidad, entumecimiento y otros síntomas a lo largo del recorrido de los nervios afectados. Las radiculopatías pueden ser causadas por diversas afecciones, como hernias discales, estenosis espinal, enfermedad discal degenerativa y traumatismos. El tratamiento de las radiculopatías suele implicar medidas conservadoras, como fisioterapia, analgésicos y, en ocasiones, intervenciones invasivas como inyecciones epidurales o cirugía. Sin embargo, existe un creciente interés en el posible uso del cannabis medicinal como tratamiento alternativo o complementario para las radiculopatías, dadas las conocidas propiedades analgésicas, antiinflamatorias y neuroprotectoras de los cannabinoides. En esta revisión, exploraremos la evidencia actual sobre cómo la investigación indica que el cannabis medicinal podría funcionar en el tratamiento de las radiculopatías.

Los cannabinoides son los compuestos activos presentes en el cannabis e interactúan con el sistema endocannabinoide (SEC) del organismo. El SEC es un complejo sistema de señalización que regula diversos procesos fisiológicos, como el dolor, la inflamación, el estado de ánimo y la función inmunitaria. El SEC está compuesto por cannabinoides endógenos (endocannabinoides) producidos por el organismo, receptores (CB1 y CB2) presentes en todo el cuerpo y enzimas responsables de la síntesis y degradación de endocannabinoides.

Las investigaciones sugieren que los cannabinoides, en particular el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD), podrían tener efectos terapéuticos potenciales en el manejo de los síntomas de la radiculopatía. El THC es el principal compuesto psicoactivo del cannabis y se sabe que posee propiedades analgésicas al unirse a los receptores CB1 del sistema nervioso central, que participan en la modulación del dolor. El CBD, por otro lado, no tiene efectos psicoactivos y no se une directamente a los receptores CB1, pero puede modular la actividad de estos receptores e interactuar con otros receptores del organismo, como los receptores CB2, que se encuentran principalmente en el sistema inmunitario.

Una de las principales maneras en que los cannabinoides pueden ayudar en el tratamiento de las radiculopatías es reduciendo el dolor. El dolor es un síntoma característico de las radiculopatías, y se ha demostrado que los cannabinoides tienen propiedades analgésicas en estudios preclínicos y clínicos. Por ejemplo, una revisión sistemática y un metaanálisis publicados en la revista Pain Medicine en 2020 revelaron que los cannabinoides, en particular el THC, se asociaron con una reducción significativa de la intensidad del dolor en pacientes con dolor crónico. Otra revisión sistemática y un metaanálisis publicados en el European Journal of Pain en 2020 revelaron que los cannabinoides, en particular el espray oromucosal de THC/CBD, fueron eficaces para reducir el dolor neuropático.

Además, los cannabinoides pueden tener efectos antiinflamatorios, lo que podría ser beneficioso en radiculopatías causadas por inflamación, como las asociadas con enfermedades autoinmunes. Estudios han demostrado que los cannabinoides, en particular el CBD, pueden reducir la inflamación al modular la respuesta inmunitaria e inhibir los mediadores inflamatorios. Por ejemplo, un estudio publicado en la revista Future Medicinal Chemistry en 2020 descubrió que el CBD redujo la producción de citocinas inflamatorias en un modelo de dolor neuropático inducido por lesión de la médula espinal. Además, se ha demostrado que los cannabinoides tienen propiedades neuroprotectoras, lo que podría ser relevante en radiculopatías causadas por daño nervioso. Estudios han demostrado que los cannabinoides pueden proteger contra el daño nervioso y promover la regeneración nerviosa a través de diversos mecanismos, como la reducción del estrés oxidativo, la inflamación y la excitotoxicidad.

Además, los cannabinoides pueden tener propiedades relajantes musculares, lo que podría ser beneficioso en radiculopatías asociadas con espasmos y rigidez muscular. Los espasmos musculares pueden ser un síntoma común de las radiculopatías y pueden causar dolor y malestar. Estudios han demostrado que los cannabinoides pueden reducir los espasmos musculares y mejorar la relajación muscular. Por ejemplo, un estudio publicado en el Journal of Clinical Psychopharmacology en 2012 descubrió que el THC redujo significativamente la espasticidad muscular en pacientes con esclerosis múltiple, una afección asociada con radiculopatías. Otro estudio publicado en el European Journal of Pain en 2016 descubrió que el CBD redujo la espasticidad muscular en pacientes con esclerosis múltiple.

Además de sus propiedades analgésicas, antiinflamatorias, neuroprotectoras y relajantes musculares, los cannabinoides también pueden influir en el estado de ánimo y el sueño, lo cual podría ser relevante en el manejo de las radiculopatías. El dolor y las alteraciones del sueño suelen ir de la mano, y los trastornos del estado de ánimo, como la ansiedad y la depresión, son comorbilidades comunes en pacientes con dolor crónico. Las investigaciones sugieren que los cannabinoides pueden tener efectos ansiolíticos y antidepresivos, ya que pueden interactuar con receptores cerebrales que participan en la regulación del estado de ánimo, como los receptores de serotonina. Por ejemplo, un estudio publicado en el Journal of Clinical Psychology en 2020 descubrió que el CBD reducía la ansiedad en pacientes con trastorno de ansiedad social. Otro estudio publicado en el Journal of Clinical Psychology en 2019 descubrió que el CBD mejoraba el sueño en pacientes con ansiedad y alteraciones del sueño.

A pesar de los posibles efectos terapéuticos de los cannabinoides en las radiculopatías, es importante destacar que la evidencia aún es limitada y se necesita más investigación para comprender plenamente sus mecanismos de acción y eficacia en esta afección específica. La mayor parte de la evidencia disponible proviene de estudios preclínicos, ensayos clínicos a pequeña escala y estudios observacionales, y se carece de ensayos controlados aleatorizados (ECA) a gran escala y bien diseñados con seguimiento a largo plazo. La dosis óptima, la vía de administración y la duración del tratamiento con cannabinoides para las radiculopatías tampoco están bien establecidas y pueden variar según las características y la afección de cada paciente.

Además, como cualquier medicamento, los cannabinoides no están exentos de posibles riesgos y efectos secundarios. El THC, en particular, puede causar efectos psicoactivos, como euforia, alteración de la coordinación y deterioro cognitivo, lo que puede limitar su uso en ciertos pacientes, especialmente en aquellos que necesitan operar maquinaria pesada o realizar tareas que requieren función cognitiva. El CBD, por otro lado, generalmente se considera bien tolerado y no tiene efectos psicoactivos, pero aun así puede causar efectos secundarios, como somnolencia, sequedad bucal y cambios en el apetito. Además, los cannabinoides pueden interactuar con otros medicamentos que los pacientes puedan estar tomando para sus radiculopatías u otras afecciones, por lo que se debe tener precaución para evitar posibles interacciones farmacológicas.

En conclusión, si bien las investigaciones indican que el cannabis medicinal puede tener efectos terapéuticos potenciales en el manejo de las radiculopatías, la evidencia aún es limitada y se necesita más investigación para comprender completamente sus mecanismos de acción, la dosis óptima, así como su seguridad y eficacia a largo plazo. Los cannabinoides, en particular el THC y el CBD, poseen propiedades analgésicas, antiinflamatorias, neuroprotectoras y relajantes musculares, lo que podría ser beneficioso para el manejo del dolor, la inflamación, el daño nervioso y los espasmos musculares asociados con las radiculopatías. Los cannabinoides también pueden afectar el estado de ánimo y el sueño, que son comorbilidades comunes en pacientes con radiculopatías. Sin embargo, es importante señalar que los cannabinoides no están exentos de posibles riesgos y efectos secundarios, y se debe tener precaución en su uso, especialmente en ciertas poblaciones de pacientes, como aquellos con antecedentes de abuso de sustancias, trastornos psiquiátricos o deterioro cognitivo. Los pacientes interesados ​​en usar cannabis medicinal para las radiculopatías deben consultar con sus profesionales de la salud, quienes pueden brindar recomendaciones personalizadas según su condición individual, historial médico y otros factores. Además, se necesitan más investigaciones, incluidos ECA a gran escala y bien diseñados, para establecer la seguridad y eficacia del cannabis medicinal en las radiculopatías y proporcionar evidencia más sólida de su uso en la práctica clínica.

En cuanto a la disponibilidad y la legalidad actual del cannabis medicinal, es importante tener en cuenta que las regulaciones sobre su uso varían considerablemente entre países, estados y jurisdicciones. En algunas zonas, el cannabis medicinal puede ser legal y estar fácilmente disponible para pacientes con radiculopatías, mientras que en otras puede estar prohibido o solo disponible en formas limitadas. Los pacientes deben familiarizarse con las regulaciones y requisitos específicos de su zona y colaborar estrechamente con sus profesionales de la salud para garantizar el cumplimiento de las leyes y regulaciones locales.

Otra consideración importante en el uso de cannabis medicinal para radiculopatías es la calidad y consistencia del producto. La composición de cannabinoides y otros compuestos del cannabis puede variar considerablemente según la cepa, las prácticas de cultivo, los métodos de procesamiento y las condiciones de almacenamiento. La inconsistencia en la potencia y pureza de los productos de cannabis puede resultar en efectos terapéuticos variables y posibles problemas de seguridad. Por lo tanto, es crucial que los pacientes obtengan cannabis medicinal de fuentes confiables y de buena reputación que cumplan con estrictos estándares de control de calidad y proporcionen un etiquetado preciso del contenido de cannabinoides.

Cabe mencionar también que el cannabis medicinal no debe considerarse un tratamiento único para las radiculopatías, sino parte de un plan de tratamiento integral que incluye otras terapias convencionales, como fisioterapia, medicamentos y cambios en el estilo de vida. El cannabis medicinal debe utilizarse junto con otros tratamientos con base científica, bajo la guía y supervisión de un profesional de la salud cualificado.

En conclusión, las investigaciones indican que el cannabis medicinal puede tener efectos terapéuticos potenciales en el manejo de las radiculopatías, principalmente debido a sus propiedades analgésicas, antiinflamatorias, neuroprotectoras y relajantes musculares. Los cannabinoides, en particular el THC y el CBD, también pueden afectar el estado de ánimo y el sueño, comorbilidades comunes en pacientes con radiculopatías. Sin embargo, la evidencia aún es limitada y se necesita más investigación para comprender completamente los mecanismos de acción, la dosis óptima y la seguridad y eficacia a largo plazo del cannabis medicinal en radiculopatías. Los pacientes interesados ​​en usar cannabis medicinal para radiculopatías deben consultar con sus profesionales de la salud para determinar si puede ser una opción adecuada para su condición individual y para garantizar el cumplimiento de las leyes y regulaciones locales. El cannabis medicinal debe usarse como parte de un plan de tratamiento integral que incluya otras terapias basadas en la evidencia, y los pacientes deben obtener productos de cannabis de fuentes confiables y de buena reputación. Se justifica la realización de más investigaciones, incluyendo ensayos clínicos bien diseñados, para establecer la seguridad y eficacia del cannabis medicinal en el manejo de las radiculopatías.

Fuente: Moca